Trabajar como operario de Puente Grúa implica manejar cargas pesadas y transportar materiales con precisión en espacios industriales, talleres o almacenes. El peso, la altura y el movimiento constante de cargas elevadas presentan riesgos significativos si no se actúa con criterio, formación y disciplina preventiva.
Verificación completa antes de cada turno 🎯
Antes de poner en marcha el puente grúa, realiza siempre una inspección visual y funcional del equipo:
- Comprueba el estado de cables, ganchos, eslingas y frenos.
- Asegúrate de que los dispositivos de seguridad y señalización funcionen correctamente.
- Confirma que no hay obstrucciones o personas en el área de trabajo del puente grúa.
Respeta las capacidades y condiciones de uso 📋
Nunca excedas la capacidad de carga nominal del puente grúa; esta está identificada claramente en la máquina. Elevar cargas superiores no solo perjudica la maquinaria, sino que también puede provocar caídas de carga o fallos estructurales peligrosos. Además, utiliza siempre el equipo para el propósito para el que fue diseñado, sin improvisar tareas fuera de su ámbito de uso.
Mantén control visual continuo 👀
Durante toda la maniobra de elevación y desplazamiento:
- Mantén siempre la línea visual sobre la carga.
- Nunca dejes cargas suspendidas sin supervisión, ni pases por zonas donde la carga se desplaza sin vigilancia directa.
Asegura la comunicación con tu equipo 📡
Una correcta comunicación con otros trabajadores presentes en el área de operación es clave:
- Utiliza medios de comunicación como radios o señales gestuales para coordinar movimientos.
- Si hay personal trabajando en el suelo, asegúrate de que comprenden la maniobra y saben dónde estar para mantenerse seguros.
Formación continua + uso de EPI 🦺
Operar un puente grúa requiere formación específica en prevención de riesgos laborales. Además de una instrucción inicial, reciclar tus conocimientos cada cierto tiempo te permitirá manejar mejor situaciones complejas y mitigar riesgos habituales asociados a este puesto de trabajo.
No olvides usar siempre tu Equipo de Protección Individual (EPI) adecuado (casco, guantes, botas de seguridad y chaleco reflectante) mientras operas el equipo o te encuentras dentro del área de operación.
Si aplicas estas “Reglas de Oro”, no solo estarás cumpliendo con la normativa de prevención de riesgos laborales, sino que también estarás creando un entorno de trabajo más seguro y eficiente para todos.