Trabajar en espacios confinados (como tanques, silos, pozos, alcantarillas o depósitos) implica riesgos elevados que no siempre son evidentes a simple vista. La falta de oxígeno, la acumulación de gases tóxicos o inflamables, y las dificultades para la evacuación en caso de emergencia hacen que estos entornos sean especialmente peligrosos.
Por ello, la preparación, la formación y el control riguroso de las condiciones de trabajo son fundamentales para garantizar la seguridad de todas las personas implicadas.

Las Cinco Reglas de Oro que Todo Profesional Debe Conocer y Aplicar
1. Identificar y evaluar el espacio confinado y sus peligros
El primer paso siempre es reconocer si el espacio cumple las condiciones de un recinto confinado y evaluar los riesgos específicos. No todos los riesgos son visibles: la falta de ventilación, atmósferas peligrosas o la posibilidad de atrapamiento pueden convertir un espacio aparentemente seguro en una trampa mortal. Una correcta identificación permite planificar las medidas preventivas necesarias.
2. Aislar y ventilar correctamente antes y durante el trabajo
Antes de comenzar cualquier intervención, se deben bloquear todas las fuentes de energía (eléctrica, hidráulica, neumática o química) y ventilar el espacio de forma natural o forzada. La ventilación continua es clave para mantener una atmósfera segura y evitar acumulaciones de gases.
3. Medir la atmósfera para asegurar condiciones seguras
Nunca se debe ingresar sin comprobar previamente los niveles de oxígeno, gases tóxicos e inflamables mediante equipos de detección calibrados. Además, estas mediciones deben realizarse de forma continua durante todo el trabajo, ya que las condiciones pueden variar rápidamente.
4. Contar con autorización y vigilancia externa
El acceso a un espacio confinado debe hacerse únicamente con un permiso de trabajo autorizado y por personal formado y acreditado. Siempre debe haber una persona de vigilancia externa supervisando la actividad, lista para actuar en caso de emergencia. Trabajar solo está absolutamente prohibido.
5. Utilizar equipos de protección y rescate adecuados
El uso de equipos de protección individual (EPI) apropiados (arnés, líneas de vida, casco, detectores portátiles, equipos de respiración, entre otros) es imprescindible. Además, debe existir un plan de rescate previamente definido, con medios y personal entrenado para responder de forma inmediata ante cualquier incidente.
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